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¿Lo sabías?

De los hongos al diseño: La investigación del Maule que busca crear los materiales del futuro

  • Jueves 29 de octubre de 2026
  • 15:21 hrs

Una investigación de la Universidad Católica del Maule explora cómo aprovechar hongos y residuos industriales para fabricar materiales sustentables. La propuesta podría abrir nuevas posibilidades en construcción, embalaje y diseño, utilizando organismos presentes en la propia región.

Durante décadas hemos utilizado materiales derivados del petróleo para proteger productos, aislar construcciones y fabricar objetos cotidianos. Son livianos, prácticos y relativamente económicos, pero muchos de ellos plantean importantes desafíos ambientales cuando termina su vida útil.

Ahora imaginemos una alternativa: materiales que, en lugar de depender exclusivamente de procesos industriales convencionales, aprovechen la capacidad natural de los hongos para unir partículas y darles una nueva estructura. Aunque parece una idea sacada de una película de ciencia ficción, es precisamente lo que investiga un equipo de la Universidad Católica del Maule (UCM).

El proyecto, liderado por el académico Rodrigo Morales Vera y financiado por el Gobierno Regional del Maule a través del Fondo de Innovación para la Competitividad Regional (FIC-R), busca transformar residuos industriales y urbanos en nuevos materiales mediante la utilización de hongos.

La investigación forma parte de una tendencia que está comenzando a cambiar la manera en que entendemos la fabricación de objetos: la utilización de recursos biológicos para desarrollar alternativas a materiales convencionales.

La naturaleza como una fábrica

Los hongos poseen una característica especialmente interesante para la ciencia de materiales: determinadas especies pueden desarrollar estructuras capaces de conectar y mantener unidas partículas presentes en su entorno, esa propiedad es la que los investigadores buscan aprovechar.

En lugar de utilizar únicamente adhesivos industriales, el equipo estudia cómo ciertos hongos pueden actuar como aglomerantes naturales al combinarse con residuos orgánicos e inorgánicos. El objetivo es obtener un biomaterial que pueda moldearse y utilizarse en aplicaciones productivas.

Entre las posibilidades que se investigan aparecen paneles aislantes para la construcción, elementos de protección para productos y soluciones de embalaje. De esta manera, uno de los materiales que el proyecto busca eventualmente sustituir es el poliestireno expandido, conocido popularmente como plumavit. La propuesta no consiste simplemente en reciclar residuos, sino en transformarlos en algo diferente y potencialmente útil.

Un material que podría aislar y proteger

Los resultados experimentales comunicados por el equipo muestran propiedades que sus investigadores consideran prometedoras. Entre ellas destacan el bajo peso, la capacidad de aislación y un comportamiento frente al fuego que, según el académico responsable, presenta ventajas respecto de algunos materiales convencionales.

Esto abre la posibilidad de estudiar aplicaciones en paneles termoacústicos, embalajes y elementos de protección. Sin embargo, es importante distinguir entre los resultados de laboratorio y las condiciones necesarias para comercializar un producto. Así, para convertirse en una alternativa utilizada por empresas constructoras o fabricantes de embalajes, el material deberá avanzar en pruebas técnicas, estandarización, costos y producción a mayor escala.

Por ahora, se trata de una investigación con resultados preliminares alentadores, no de un sustituto comercialmente disponible del plumavit.

Los hongos del Maule también tienen algo que aportar

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es su conexión con el territorio. El equipo comenzó a identificar hongos presentes en el Maule para estudiar sus características y evaluar cuáles podrían resultar útiles en el proceso de fabricación. También está explorando cepas provenientes de otras regiones del país, porque no todos los hongos presentan las mismas propiedades.

Según los antecedentes difundidos por la investigación, algunas cepas permiten obtener materiales con colores diferentes, lo que podría influir tanto en su apariencia como en sus posibilidades de aplicación.

Este detalle abre una dimensión especialmente atractiva: los biomateriales no solo podrían responder a necesidades técnicas, sino también ofrecer nuevas texturas y características visuales.

La relación entre ciencia y diseño aparece así como una posibilidad de desarrollo futuro.

Cuando los residuos dejan de ser basura

La investigación se inserta en el concepto de economía circular, un modelo que busca mantener los materiales en uso durante más tiempo y reducir la generación de desechos.

En el Maule, las actividades agrícolas, industriales y urbanas producen residuos de distintas características; y la posibilidad de aprovechar algunos de ellos para fabricar nuevos materiales representa una línea de investigación con potencial regional. Sin embargo, todavía no se ha informado públicamente una cadena de abastecimiento a escala industrial ni se ha acreditado que el proyecto utilice residuos procedentes de comunas específicas.

La oportunidad está en estudiar si materiales que hoy tienen escaso aprovechamiento pueden incorporarse a nuevos procesos productivos. Y también en determinar si esa transformación resulta técnica, ambiental y económicamente conveniente.

Del laboratorio a la vida cotidiana

El equipo de la UCM trabaja actualmente en perfeccionar el proceso de fabricación y estudiar mecanismos para proteger los desarrollos obtenidos. Entre las alternativas consideradas se encuentran la solicitud de una patente o la protección mediante secreto industrial.

La siguiente etapa será evaluar cómo trasladar los resultados experimentales a procesos que puedan reproducirse a mayor escala. Para ello será necesario establecer si los materiales mantienen sus propiedades, cuánto cuesta producirlos y qué aplicaciones cumplen con las exigencias técnicas correspondientes. También será relevante medir su impacto ambiental durante todo el ciclo de vida.

Porque utilizar hongos o residuos no garantiza automáticamente que un producto tenga una menor huella ambiental: esa ventaja debe demostrarse mediante evaluaciones comparables.

El futuro también puede crecer en el Maule

La investigación de la Universidad Católica del Maule invita a mirar de otra manera algo tan cotidiano como los hongos. Organismos que habitualmente asociamos a la naturaleza y a la descomposición podrían convertirse en aliados para desarrollar nuevas soluciones materiales.

El proyecto todavía tiene desafíos científicos y productivos por resolver, pero abre una conversación sobre innovación, biodiversidad y economía circular. También recuerda que las ideas capaces de transformar industrias no necesariamente nacen en grandes centros tecnológicos internacionales. A veces comienzan en un laboratorio regional, con investigadores que se hacen una pregunta diferente.

¿Y si aquello que hoy consideramos un residuo pudiera convertirse en uno de los materiales que utilizaremos mañana?